Los atajos tienen a Medellín atrapada en basura
- 11 nov 2022
- 10 min de lectura
Por Valentina Galeano Neira, Sergio Henao Posada, Mariana Ortiz García, Valentina Villano Orozco
Medellín, la "Tacita de plata" como se le llamaba anteriormente, era una ciudad que resaltaba por su limpieza, pero en la que ahora se volvió paisaje ver montañas de basuras en las calles, esto es lo que reportan algunos medellinenses en sus redes sociales.
Son muchas las voces de ciudadanos que señalan que se volvió muy común que el camión de la basura pase de 3 a 5 horas más tarde de lo establecido por sector. Por su parte, Emvarias, que es la empresa encargada de recoger las basuras, responde que gran parte de esta problemática es causada por la ciudadanía, ya que al no separar correctamente los residuos, los camiones se llenan muy rápido y esto les impide hacer la ruta completa en el horario o día estipulado, así lo explica Estefanía Cuartas, líder del programa de Cultura Ciudadana del Aseo. ¿Qué tanta responsabilidad hay por parte de la ciudadanía?
En Santo Domingo (Izq.) o La Frontera (centro), en la Comuna 1; en este rincón de Aranjuez, Comuna 4, se repite un panorama que también se encuentra en Laureles, L América o El Poblado, puntos críticos asociados a la indisciplina ciudadana. Fotos: Valentina Galeano, Valentina Villano.
Las tres erres que se quedan en buenas intenciones
En los últimos tiempos, es muy común escuchar hablar de las tres erres; reducir, reutilizar y reciclar, pero ¿en realidad sabemos cómo es la manera correcta de clasificar los residuos y qué se puede reciclar? Según comenta Orlando Zapata, quien se dedica a la labor del reciclaje, las personas no tienen la cultura para separar los residuos. En su percepción, el 90% de los desechos que se podrían reciclar pasan a ser basura, porque las personas echan el reciclaje y otros residuos como aceite, comida o hasta papel higiénico en una misma bolsa.
El señor Orlando Zapata indicó que las personas del sector donde vive le estaban empezando a guardar bolsas con reciclaje, pero expresa que en dos oportunidades las bolsas contenían residuos muy desagradables que no tenían nada que ver con el reciclaje y mejor optó por decirles a estas personas que no le guardarán nada. “Todo lo que reciclo muy aseadamente lo voy a recoger, pero el ciento por ciento hay que dejarlo dentro de la bolsa”, cuenta.
Estefanía Cuartas menciona que: “Del 100% de reciclaje en la ciudad, solo se recicla el 17%, pese a que hay 42 organizaciones de recicladores” y explica que la gente cree que porque paga la taza de aseo Emvarias ya es la responsable de los residuos.
Es común la conducta de alguien que tira la basura al piso con la justificación de que es para darle trabajo a los “escobita”, como se les conoce popularmente a los operarios de barrido de Emvarias que recorren las calles. Por otra parte, están los escombros, muchas personas que hacen obras en sus casas no saben qué hacer con ellos y lo que hacen es pagarle a una persona para que se los lleve y a menudo terminan en un rincón de un barrio vecino, en la calle o en las quebradas. Estefanía Cuartas incluye en estos comportamientos el del vendedor de alimentos en la calle que tira el aceite en los desagües, sin pensar que esto puede taponarla y causar los desbordamientos que hoy agobian a la ciudad. Como estas, hay un sin fin de malas acciones.
Estefanía Cuartas también afirma que con el tema del reciclaje hay mucho desconocimiento de qué se puede reciclar y qué no, y cuando se le pregunta a la población sobre esto, solo dicen que se puede reciclar el vidrio, el cartón y el plástico, pero ¿dónde queda el papel, el tetra pak, el aceite, el metal? “Hay un montón de residuos que se pueden reciclar y que la mayoría de la gente no lo hace, pero que aun así se realiza porque existen industrias que se dedican a ello, mas no porque las personas digan o piensen ¡ay esto va a contaminar, mejor reciclarlo!”, dice.
Se necesita pedagogía por todo lado
Por otro lado está Beatriz Torres, otra persona que se dedica a la labor del reciclaje. A ella le preguntn: "Ay Beatriz ¿Esto es pa' reciclar o pa' botar? Pues ellos preguntan, más de una, entonces yo le digo: ah no, eso no lo reciben y así o le digo ah sí, eso sí lo reciben y así", cuenta.
Rubiela Ramírez, presidenta de la Junta Administradora Local de Altavista, lugar donde residen Orlando y Beatriz, informa que en el sector no se evidencia conciencia ciudadana con las basuras, ya que muchas personas sacan la basura a destiempo y hasta la tiran en lugares que no están habitados, razón por la cual se está adelantando un proyecto con la Secretaría de Medio Ambiente para el que se contrataron diez jóvenes bachilleres, dos técnicos y un profesional para hacer campañas educativas y concientizar a la población sobre el buen manejo de los residuos. Rubiela dice que aún no se ha visto el impacto, por lo que el proyecto solo lleva un mes, pero tiene muchas expectativas, sobre todo en la situación con puntos críticos como lo son las quebradas.
Ramírez también manifiesta que realmente las acciones que se han adelantado son muy pocas: poner letreros, no es una buena opción puesto que la gente hace caso omiso y expresa que mientras no se hagan comparendos ambientales, es imposible que haya un buen manejo de los residuos. A lo anterior, el concejal magister en procesos urbanos y ambientales Daniel Duque, dice que: “Las autoridades ni siquiera han tenido capacidad para sancionar efectivamente las malas conductas ciudadanas con respecto a la recolección de residuos a quienes dejan escombros, colchones, entre otras cosas diferente a desechos, en las calles”.
La señora Ramírez también expresa que otro de los factores que agrava la mala disposición de los residuos es la llegada de nuevos residentes, específicamente en Altavista, que no tienen el hábito de reciclar, reutilizar y separar en la fuente.
Estefanía Cuartas hace un análisis similar e incluye entre los factores causantes todo tipo de migraciones y al turismo al afirmar que: “De cierto modo, esa cultura tan paisa se está perdiendo un montón y el sentido de pertenencia por la ciudad. Por eso es que la educación al momento de desechar los residuos debe empezar desde la casa”, afirma Estefanía Cuartas.
La acción ciudadana puede transformar la situación. Este es un antiguo punto crítico sometido a intervención de la comunidad en la quebrada Santa Cruz - Comuna 2. Fotos: Valentina Galeano Neira.
Esta es la tarea
Alejandra María Acevedo, residente de la Urbanización Milán Envigado, dice sobre el hábito de reciclar: “Antes no lo hacíamos, no se hacía buena disposición de los materiales de desecho, hoy ya separamos los residuos, se ha recibido capacitación en los colegios, en la televisión y, más que recibir la capacitación, es saber la importancia de lo que está ocurriendo en el relleno sanitario. Es importante y cabe resaltar que hay muchas basuras que no son basuras, pues la idea es darle una buena disposición o un uso diferente al de ser basura. Soy consciente de que con la basura que se genera en los hogares puede sumar cada uno haciendo buena disposición de esta”, afirma.
Acevedo detalla cómo han cambiado también los hábitos de sus vecinos: “Dentro de la unidad o del barrio se puede evidenciar que cada vez somos más personas que toman la conciencia, e incluso algo bonito es el tema de las botellas ecológicas, ya que hoy somos muchos los vecinos que hacen esta práctica, la disposición de las baterías, los medicamentos que eran un desconocimiento grande de qué disposición darle, pero ya hoy es diferente y se sabe que elementos van en cada uno de los puntos ecológicos”.
Acevedo hace una invitación: “Los invito a que todos hagamos esto en los hogares, uno solo no puede cambiar la situación actual, entre todos podemos sumar para que la vida útil del relleno se prolongue en el tiempo y así no vernos afectados por lo que genera una mala disposición de las basuras”.
Aleida Rosa Ramírez, Habitante de la comuna 2 Santa Cruz, dice: “Yo pienso que los señores que reciclan, como la gente todo lo echa en la misma bolsa, ellos simplemente rasgan las bolsas, sacan el reciclaje y dejan todo desordenado, me parece que no debe de ser así”.
La señora Aleida, indica que ella considera que sí recicla, pues separa lo que es cartón, plástico y expresa que las cáscaras las echa en una huerta en casa, también utiliza la cáscara cocinada, haciendo un compost para las matas y los frascos los utiliza para sembrar semillas y matas. “Aparte tengo un costal y tengo una persona que recoge el reciclaje cada 15 días, entonces yo recojo todo el reciclaje en el costal para que lo recojan, pienso que yo Aleida Rosa lo hago bien porque sí estoy aportando al medio ambiente”, cuenta.
Tenemos que cuidar el relleno sanitario
El relleno sanitario La Pradera, ubicado en jurisdicción de los municipios de Don Matías, Barbosa y Santo Domingo, brinda sus servicios a 37 municipios del departamento, tenía una vida útil hasta el 2023, pero con el nuevo vaso la Piñuela (porción de terreno en donde se depositan los residuos), su vida útil se amplió hasta el 2030. Estefanía Cuartas indica que normalmente un relleno sanitario tiene una vida útil de 13 o 15 años, Antioquia se está consumiendo esa vida útil en 7 años, debido a que todos los días ingresan 3 100 toneladas de desechos al relleno.
La funcionaria de Emvarias también resalta que como empresa se sienten muy orgullosos de tener un relleno sanitario con una tecnología tan avanzada, la cual permite que las aguas que se generan por la descomposición de los residuos, que se llaman lixiviados, no caiga a las fuentes hídricas, sino que hay una planta de tratamiento para estos líquidos. Además de que se genera una quema de gases que permite que estos no lleguen a la atmósfera, entre otras medidas, que no son suficientes para las toneladas de basura que se están enterrando.
Juan Freddy Úsuga, procesador de material reciclado que vive cerca a La Pradera, indica que el relleno sanitario tiene graves riesgos de colapso, debido a que todos los días ingresan toneladas de desechos, en su gran mayoría causadas por malas prácticas en los hogares que no separan en el sitio, es falta de conciencia en las personas.
Es por eso que hace un llamado a la población para que desde sus hogares, sitios de trabajo, desde sus empresas pongan en práctica el concepto de las tres RRR, reducir, reciclar, y reutilizar y así aumentar la vida útil de los rellenos sanitarios para poder ser más eficientes y que tengan mayor durabilidad.
El crecimiento de la ciudad hace que cada vez haya que recorrer más distancias para disponer los residuos en un relleno, con los costos que esto implica. El relleno sanitario de La Pradera acaba su vida útil cada vez más rápido y la tecnología con la que es manejado no evita del todo los efectos negativos para las zonas cercanas. Fotos: Valentina Villano.
¿Qué pasó con los contenedores?
Estefanía Cuartas indica que los contenedores no son la herramienta para generar conciencia, ya que ésta va más en otros procesos, sobre todo pedagógicos que se realizan alrededor del sistema de contenerización, los contenedores solo son un modelo que implementa la empresa Emvarias para hacer más eficiente su servicio.
Estefania dice que: "Un contenedor evita que cuando estés caminando por la calle no veas la acumulación de un montón de bolsas y que la gente diga: ‘¡Ay, esta ciudad tan sucia!’, sino que su función es contener el residuo y evita la afectación de la contaminación visual, segundo, la eficiencia del servicio, porque mientras un operario se demoraba recogiendo un punto crítico de basuras 15, 20 o 30 minutos, en este momento se puede demorar un minuto mientras coge el contenedor, lo monta en el carro de manera automática, y tercero, les evita a los operarios un tema de estar agachándose, ya que eso genera muchas dolencias de salud sobre todo en la espalda y la rodilla”.
Sobre el tema de conciencia con los contenedores Estefanía dice que: “Va más allá con otros procesos, nosotros como empresa llegamos a unos sectores y se hacen procesos de socialización para que la población conozcan la dinámica, sepan que no es solo instalar un contenedor por instalarlo sino que detrás de eso hay todo un análisis de dónde es la mejor ubicación, cuánta basura está generando el sector, que esté en un lugar donde no intervenga con el espacio público y el tránsito de las personas…”.
“Por ejemplo acá en Medellín, nosotros no tenemos contenedores diferenciados, todos los contenedores son para la basura. Nosotros en los procesos de contenerización lo que le decimos a la gente es que el contenedor es para el residuo ordinario, para el que ya no se pueda hacer nada con él. Antes en su casa, en su establecimiento, en su colegio, o empresa, separe los residuos, al contenedor solo lleve el residuo ordinario, y el reciclaje entrégueselo al reciclador de oficio o dele la disposición adecuada", agrega Estefanía.
Campañas de concientización
Estefanía explica que como parte del programa Cultura Ciudadana del Aseo se realizaron varias visitas a los colegios con el programa de "Escuela Emvarias", presencialmente se ha ido a más de 30 colegios y por medio de la virtualidad a 100 instituciones. En las jornadas se adelantan talleres para que los estudiantes aprendan sobre todo el tema de los residuos y la separación de los mismos.
En 2021, con la campaña “Reciclar es súper” se promovía todo el proceso que hace el reciclador de oficio; otra campaña fue "Recicla y echa pa’ delante", era una campaña que, en alianza con la Secretaría de Educación, promovía que las personas llevaran a ciertos puntos todo el material pos consumo de aparatos electrónicos y eléctricos, los cuales se entregaban a una fundación, con lo cual se financian computadores nuevos para niños.
Otra de las campañas se llama "Separa" y se enfoca en promocionar el nuevo código de color en la separación de residuos en las empresas y establecimientos comerciales.
La vocera de Emvarias, la líder comunitaria y las demás personas entrevistadas coinciden en que en el asunto es clave la responsabilidad de la ciudadanía. Cuartas explica que no está mal comprar cosas, pero que es necesario tener en cuenta “qué estoy comprando, porque estamos en una época demasiado consumista. Cualquier granito de arena aporta: carga tu botella de agua, no pidas pitillo, no comas en desechable. Así como nos sentimos orgullosos del clima de Medellín, de lo echados pa’ adelante que somos, qué chévere sería que también tomáramos conciencia y empecemos a cuidar el medio ambiente desde el manejo que le damos a los residuos, y de esa manera volvernos a sentir orgullosos de lo limpia que es la ciudad”.
























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